Bailes más famosos de la histora

 El Cascanueces: la coreografía es de Petipa e Ivanov y la música de Piotr Tchaikovsky. Se estrenó en San Petersburgo en 1892.

Romeo y Julieta: esta obra clásica basada en uno de los éxitos de Williams Shakespeare, se estrenó en Checoslovaquia en 1938, con coreografía de Leonid Lavrovsky y música de Sergei Prokofiev.

La Bella Durmiente: la coreografía es de Marius Petipa y la música de Piotr Tchaikovsky. Historia conocida a través de Walt Disney e interpretada en primicia en 1890, en San Petersburgo.

Don Quijote: coreografía por de Marius Petipa y música de: Ludwig Minkus. Básicamente se basa en la historia del Hidalgo, de Miguel de Cervantes. Su primer pase fue en 1869, en Moscú.

Lago de los Cisnes: estrenada en Moscú en 1877, y con coreografía de Julius Reisinger unida a la música de Piotr Tchaikovsky, es una de las más famosas y conocidas.

Giselle: música de Adolphe Adam y coreografía de Coralli y Perot. Basada en el poema de Heinrich Heine, relata la historia de amor entre una joven campesina y un caballero vestido de plebeyo del que ella se enamora antes de conocer el verdadero título de este.

Le Sacre du Printemps (La Consagración de la Primavera): es un ballet de corta duración, con tan sólo treinta minutos de duración. No obstante, también es uno de los más importantes de la historia. Se estrenó por primera vez en París, Francia, en 1913. Don Vaslav Nijinski se ocupó de la coreografía, y de la música Don Igor Stravinsky.

Sueño de una noche de verano: nacido en 1962, uno de los ballets más recientemente creados de esta capitulación, cuenta con coreografía de Frederick Ashton y la música de felix Mendelssohn. Se ha convertido en uno de los más conocidos ballets norteamericanos de todos los tiempos.

Cenicienta: existiendo muy distintas versiones de este ballet, la original se presentó en Moscú en 1945, con la coreografía de Rostislav Zakharov y la música de Sergei Prokofiev.

La Bayader (La Bailarina del Templo): estrenada en 1877, en San Petersburgo, se considera la mejor obra   del coreógrafo Marius Petipa. Es un ballet de cuatro actos y la música corrió por cuenta de Ludwig Minkus.

Comentarios